
La Confederación Española de Comercio (CEC) ha mostrado su descontento ante la posible subida de los tramos del IVA que se contempla en los Presupuestos Generales del Estado.
Este aumento, en un impuesto que grava el consumo, puede ser un duro golpe para el comercio minorista. Este, que es el último eslabón en la cadena de distribución y estaba notando una ligera mejora, podría ver frenado su repunte si baja la confianza del consumidor.
Es esta desconfianza, que afecta directamente al bolsillo, la que se refleja en el último Índice de Confianza del Consumidor. Destaca un descenso en octubre hasta los 90,7 puntos, los niveles más bajos desde mayo, datos que se suman a un escaso aumento de las ventas con un incremento del 0,6%.
Según la CEC, los datos respecto al comportamiento del comercio minorista no son positivos y esto se debe a la incertidumbre política de los últimos meses. Hablando en cifras, la mejora interanual de las empresas unilocalizadas solo ha aumentado un 0,1%. A pesar de esta situación la CEC prevé que las pymes de comercio tendrán la mejor campaña de Navidad de los últimos años.


