
El Plan del Empleo Autónomo de Extremadura, proyectado de 2016 a 2019, es el cuarto que se implanta en la región y el más ambicioso en cuanto a medidas y cobertura de acción. 155 millones de euros dirigidos a fomentar la creación de empresas y aumentar las cifras de ocupación laboral en una Extremadura donde el empleo autónomo acapara la mayoría de los negocios y pymes, y supone algo más del 15% de la población activa.
Para 2016 la dotación económica se cifra en 38 millones, el doble de recursos que plan anterior, fruto de una negociación de la Junta con las asociaciones de autónomos y los sindicatos. Una de las novedades, que además es prioritaria en este acuerdo, es el enfoque de género y la igualdad entre hombres y mujeres en las medidas que se adopten.
Dentro de las líneas de actuación principales -y sus cifras- están la promoción, orientación y acompañamiento – 668.000 euros-, la formación -con un millón de euros-, creación y mantenimiento del empleo -con una partida de 31 millones de euros-, el relevo generacional -a lo que se dedicarán 410.000 euros-, la mejora de la financiación -con 3 millones de euros-, los estímulos al consumo – dotados con 1,4 millones de euros-, el aumento de la competitividad y la prevención de riesgos laborales – con 450.000 y 45.000 euros respectivamente-.
En el contexto actual, donde los índices de desempleo son muy elevados, es el trabajo autónomo el que mejores cifras arroja a la recuperación. Si recordamos la última encuesta de EPA, son los trabajadores por cuenta propia los que más han aumentado en número y en creación de empleo. Por es importante la inversión en este sector, el que más ha crecido en los últimos años.


